En el Mundial de fútbol que acaba de terminar dos imágenes ajenas al deporte sorprendieron a los televidentes. Una la ya sabida pasión por el orden de los espectadores japoneses que recogen la basura antes de retirarse del estadio. Y la otra la simpatía que despertó la manera de festejar los triunfos, tanto por los jugadores como por los aficionados, de los noruegos: remando con movimientos sincronizados. Pero los argentinos también remamos a diario para evitar así caer en la pobreza, para poder llegar a fin de mes o pagar la prepaga y los servicios entonces ¿también somos noruegos?
Jorge Álvarez
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